La Mezcla Mágica nació
cuando me acorde de adulta lo feliz que me sentía cuando de niña y adolescente
horneaba queques, galletas, barritas o lo que fuera. Cada vez que yo horneo
algo se enciende una pequeña luz de alegría dentro de mí porque sé que estoy
haciendo algo que me causa inmensa felicidad. Y toda esa emoción se la añado a
cada mezcla que yo preparo. Me encanta ver las caras de las personas cuando
comen algo hecho por mí: se saborean el producto casi como un niño haciendo una
travesura.
¡Espero que disfruten con inmenso placer todos mis
productos!